viernes, 21 de octubre de 2016

52 Aniversario de la Bandera Nacional Canaria

52 Aniversario de la Bandera Nacional Canaria

Manifestación
Sabado 22 de octubre a las 18:00 horas
en la Plaza de la Concepción de Aguere.
Finalización del acto: Parque los dragos

Al finalizar se leerá el manifiesto y habrá actuaciones musicales

Organiza:
Coordinadora 22 Octubre - Tenerife

sábado, 24 de septiembre de 2016

El Ladrón de los Guantes Blancos - 1926



El 6 de Septiembre de 1926 se estrenaba en Tenerife (Canarias) el primer largometraje realizado íntegramente en nuestras islas y por un grupo de amigos canarios: “El ladrón de los guantes blancos”.

Como operador fotográfico y dirección técnica corrió a cargo de José González Rivero. Se encargaría de la iluminación, cámara, revelado, montaje o tirado de copias y de la dirección artística se encargó de Romualdo García de Paredes (de la producción, adaptación del argumento, redacción de rótulos y de la dirección de los actores. Ellos mismos intervendrían en dos papeles.






José González Rivero nació en Cuba pero vivió desde muy pequeño en La Laguna, donde fue empresario y gerente del Parque Viana y del Teatro Leal, mientras que García Paredes, diez años más joven, colaboraba en varios periódicos.

Rivero tenía ya experiencia como fotógrafo y documentalista. Siendo Gerente del Teatro Leal se había comprado una cámara de cine alemana y con ella realizó desde 1922 varios reportajes. Durante los años 20 terminó más de diez documentales sobre temas isleños. Lamentablemente no se sabe qué ha sido de ellos.


Por el contrario, para Romualdo García de Paredes está fue su única película, en la que desempeñó muy acertadamente el papel del detective Carter, encargándose también de dirigir a los demás intérpretes y de redactar los rótulos explicativos que había que intercalar entre las imágenes de la acción.


El estreno se realizó en el emblemático Teatro Leal (Aguere) el 6 de septiembre de ese mismo año.





Y el mismo día se proyectaría también en el Parque Recreativo (Santa Cruz de Tenerife), lugar que ocupa en la actualidad el edificio central de CajaCanarias.



Una anécdota del día del estreno es que, como existía una sola copia y se quería proyectar a la misma hora, cuando se acababa un rollo en el Teatro Leal de La Laguna, se retiraba del proyector y se bajaba a toda velocidad en coche al Parque Recreativo de Santa Cruz. Así de aventurera fue la noche en que la película se vio en público por primera vez. Todavía no está claro si los rollos se subían a La Laguna o se bajaban a Santa Cruz.

Esta película, un serial policiaco de trece partes, se proyectaba en dos noches. El primer día se exhibía la primera mitad, y al día siguiente el resto (la segunda jornada).

La cinta fue anunciada a "bombo y platillo" con la siguiente publicidad:

"¡Grandioso acontecimiento artístico y cinematográfico!"

"Película de interesantísimo y emocionante asunto policíaco interpretada por artistas tinerfeños"

"¡Extenso metraje!"

"¡Extraordinaria manufactura fotografica!"

"¡Dos jornadas!"

"Verdadero derroche de paisajes canarios con interesantes panoramas de Santa Cruz, La Laguna y Norte de la isla de Tenerife."

"Argumento de sorprendente interés"

"Maravillosamente desarrollado por la Casa Editora Cinematográfica Rivero Film Canarias".

Principales intérpretes:

Angelina navarro, como ketty Henry.
Romualdo García de Paredes, como Tom Carter (detective)
José Miguel Mandillo, como David Henry
Rodolfo Rinaldi, como Hamilton
Pedro Rodriguez Bello, como Claret
Guetón Rodríguez Melo, como Carlos Simpson
Antonio E. Varela, como Malcome

Interpretes secundarios:

Carlos Reyes González de Mesa
Juanita Morales
Pedro Martín Valiente
Marisol García de Paredes Ferrer.
Cayetano Tenorio Mesa, como uno de los bandidos que raptaron a Ketty Henry. Cayetano tenía 20 años cuando se rodó la película.

Al ser una época de mucha miseria en nuestras islas, aparte no poseer lugares de diversión y esparcimiento para la población local, el estreno de la película se convirtió en toda una novelería siendo recogido por toda la prensa local. Hasta llegó a comentarse que, gracias a este acontecimiento, podría crearse en las islas una industria cinematográfica.



"El ladrón de los guantes blancos" fue rodada entre enero y agosto de 1926 en localizaciones de Santa Cruz de Tenerife, La Laguna, Tacoronte, Los Realejos y el Puerto de la Cruz. Se tomaron escenas en lugares como el Hotel Quisisana, el Salón de Espejos del antiguo Casino de Tenerife, Finca España, Monte de las Mercedes y de Anaga, Camino Largo, Hotel Taoro y Rambla de Castro, entre otros.

Es una película de 137 minutos, muda en blanco y negro con algunos teñidos en color como los tonos azules para simular la noche. Al haberse perdido el segundo rollo, la versión recuperada es algo menor que la original. Se cree que pueda estar extraviado en Cuba, Buenos Aires o en algún otro país donde se proyectó. Lo curioso es que el metraje estuvo completo hasta los años cincuenta del siglo pasado, que fue cuando se extravió. Una de las últimas veces que fue vista por el público fue una mañana de domingo, en el año 1955, en el cine Price de Santa Cruz de Tenerife, programada por el Cine-Club Universitario.
En las imágenes podemos disfrutar de un Camino Largo de La Laguna con unas palmeras que apenas medían un metro de altura. Se reconoce la antigua carretera Santa Cruz-Laguna-Tacoronte, con los raíles del tranvía. Claramente se distingue el Hotel Quisisana (cuando era hotel); el Hotel Taoro del Puerto de la Cruz; la antigua recova de La Laguna; los interiores de diversas casas particulares, y numerosos coches con matrículas TE de los números tres mil y pico.La película fue completamente artesanal. Todo el proceso técnico de revelado y montaje, así como el coloreado de algunas escenas realizados con virados y teñidos, los realizó Rivero en el laboratorio que tenía en su casa de la calle Consistorio de La Laguna.

Anécdotas del rodaje:
Una anécdota curiosa del rodaje es que la película se realizó sin utilizar luz artificial en ninguna de las escenas, ni tan siquiera en los interiores. 
Otra anécdota es que aprovecharon, para el rodaje, una de las primeras voladuras que tuvieron lugar en la cantera La Jurada de la carretera de San Andrés. Estas imagenes serían utilizadas como parte del desenlace.
Sinopsis:
David Henry es banquero retirado que vive junto a su hija Ketty en un lugar cerca de Londres. Henry recibe una carta de El Encapuchado que le comunica que piensa robar un valioso collar de diamantes de su familia durante la fiesta que tendrá lugar esa noche en su mansión. El banquero acude al abogado y detective Tom Carter, quien junto a su secretario y su ayudante intentan atrapar al El Encapuchado. Sin embargo no pueden evitar que se produzca el robo del collar. Se eligió una trama policíaca, al puro estilo de los seriales norteamericanos de los años veinte.

La película en la actualidad.
La copia original antigua, en material inflamable, se encuentra depositada en los archivos de la Filmoteca Española, habiéndose obtenido en Madrid un nuevo negativo mediante un lento y costoso proceso de reproducción. A partir de ese negativo se han obtenido dos copias nuevas de seguridad. Una de las copias quedó archivada en la Filmoteca en Madrid, y la otra pertenece a las hijas del director Rivero. Y ésta es la copia que se queda ya definitivamente en Tenerife, dispuesta para ser proyectada en actos culturales.
El 28 de diciembre de 1982, se estrenó esa nueva copia en el Cinematógrafo Yaiza Borges de Santa Cruz de Tenerife (antiguo Cine Tenerife y hoy convertido en un gimnasio). Aunque ese estreno se hizo a las 11 de la noche acudiría gran cantidad de gente, que llenó totalmente la sala. Tras una breve presentación, empezó la película, siendo acompañada al piano por Juan Puelles (miembro del colectivo Yaiza Borges). La duración fue de 105 minutos largos (una hora y tres cuartos)

sábado, 10 de septiembre de 2016

El Valbanera





Esta historia ocurrió en 1919, siete años después del hundimiento del Titanic. 

El Valbanera fue construido en el año 1906 en los astilleros C Connell & Co, en Glasgow, con unas dimensiones importantes: 131,90 metros de eslora por 14,6 metros de manga. Fue un buque de casco de acero cuyo tonelaje bruto era de 5.099, con una maquinaria capaz de desarrollar una fuerza de 447 caballos y alcanzaba una velocidad de crucero de 12 nudos. Podía transportar poco más de 1.200 pasajeros en cuatro tipos de clases: Primera, Segunda, Tercera y Emigrante.



Fue a finales de 1916 cuando, una vez matriculado en Cádiz, comienza su ruta transatlántica americana. El buque pertenecía a la compañía Pinillos, Izquierdo y Compañía, que a principios del siglo XX llevaba a miles de emigrantes desde España y Canarias al Nuevo Mundo en busca de una esperanza para sus familias en su línea Canarias – Puerto Rico - Cuba, aunque también realizó rutas marítimas España - Brasil – Argentina y entre los puertos del Golfo de México.

Su servicio comenzaba en el puerto de Barcelona y desde allí partía hacia América con escalas en Cádiz, Las Palmas, Santa Cruz de Tenerife, Santa Cruz de La Palma, San Juan de Puerto Rico, La Habana, Galveston y Nueva Orleans.




Se trataba de uno de los barcos predilectos de la Naviera Pinillos y como tantos otros barcos, el vapor tenía el nombre de una virgen, en este caso se pidió la bendición a la Virgen de Valvanera que se venera en La Rioja y a la que la familia Martínez de Pinillos tenía especial devoción. 

Pero esa bendición nada pudo contra un destino trágico que ya algunos presagiaron al comprobar que el nombre de la virgen aparecía mal escrito y que, por un extraño error del destino, el buque fue bautizado como Valbanera (con b en lugar de con v).






Este barco ya había tenido serios problemas debido al afán de riqueza de la Naviera. Dos meses antes, el 16 de julio de 1919, el Valbanera llegaba al Puerto de la Luz, en Las Palmas de Gran Canaria procedente de Cuba, con una carga de 1600 pasajeros, 400 más de lo permitido, que viajaron durante 14 días en condiciones infrahumanas. La falta de camarotes obligó a que esas personas viajaran en cubierta con alimentación insuficiente y soportando las inclemencias del tiempo. Los canarios que regresaban a su tierra habían pagado por el pasaje cantidades que oscilaban entre las 300 y 500 pesetas.

Además, en el barco se desató una terrible epidemia de gripe, de la que se habían contagiado en La Habana, y treinta cadáveres fueron arrojados por la borda durante la travesía.

A su llegada a Las Palmas, La reacción de la prensa local no se hizo esperar. Se pidió el procesamiento del capitán y del médico y en los periódicos insulares se podían leer comentarios como el siguiente:

“..Pueblos que consienten sin protestar que vuestros hogares se vistan de luto y vuestros seres queridos perezcan víctimas de las epidemias de los barcos de Pinillos, son pueblos muertos que deben desaparecer.” 

La indignación popular ante el testimonio de los pasajeros llegó a tal punto que se intentó linchar al capitán del barco mientras que la prensa local insistía en el procesamiento del capitán y del médico de a bordo.



Curiosamente el capitán del Valbanera fue destituido, pero no por las presiones de los medios periodísticos de la isla ni por las protestas e indignación de los isleños, sino porque el capitán decidió denunciar a la empresa y fue utilizado como cabeza de turco. 

Al mando del Valbanera pusieron al Capitán Ramón Martín Cordero de 34 años de edad, con 8 años de servicio en la Pinillos. La Naviera nunca sería condenada y seguiría con su transporte de personas y mercancías como si nunca hubiese ocurrido nada.

Fue curiosa la publicidad con la que se comunicaba la escala de este buque de pasajeros de Pinillos e Izquierdo en Tenerife. La siguiente nota habia sido publicad en el periódico tinerfeño La Prensa el 24 de Junio de 1919:

El moderno y rápido vapor de dos hélices y ocho, mil toneladas Valbanera, pasará por este puerto con destino a los de Santiago de Cuba y Habana en la primera quincena de Julio próximo, admitiendo pasajeros y carga, debiendo dirigirse las solicitudes de hueco con la oportunidad debida, al agente de la Compañía en esta Plaza.”





El 10 de Agosto de 1919 el buque, al mando del Capitán Ramón Martín Cordero, zarpó de Barcelona donde sólo consta que embarcaron balas de tejidos, pero ningún pasajero. Hizo escala en Valencia, Málaga y Cádiz.

El 13 zarpó de Málaga con varias partidas de vino, frutos secos y aceitunas y 34 pasajeros, uniéndose a ellos 521 más en el Puerto de Cádiz un día después. En esa ocasión, el precio del billete alcanzó hasta 1.250 pesetas de la época, aunque se podía embarcar por 75 pesetas desde Canarias a La Habana en la clase Emigrantes. 

Estos ocupantes viajaban en los entrepuentes de las bodegas, en hileras de literas metálicas de varios pisos "sin intimidad alguna", según el investigador Fernando García Echegoyen.




Capitán Ramón Martín Cordero

El 17 de agosto de 1919 llegó a Las Palmas, donde embarcaron 259 pasajeros. 

El 18 de Agosto embarcaron 212 pasajeros en el puerto de Santa Cruz de Tenerife. De este puerto se especula que pudo embarcarse un grupo de polizones.

El 21 de Agosto 106 pasajeros más se unieron al pasaje en el Puerto de La Palma. 

Cuando zarpó de Santa Cruz de La Palma, último puerto de escala antes de cruzar el Atlántico, había a bordo 1230 entre pasajeros y 88 tripulantes. Cuenta la leyenda que a la salida del puerto de Santa Cruz de La Palma, una maniobra brusca hizo que el Valbanera perdiera una de sus anclas, lo que fue interpretado como mal presagio por parte de los marineros. 





El Valbanera en La Palma

El 5 de septiembre el Valbanera zarpa hacia La Habana con 488 personas a bordo hacia una muerte segura. Ni el Capitán Cordero, ni la tripulación, podrían imaginar que se estaba formando un huracán en el Golfo y que iban directos a una muerte segura. 

El 9 de Septiembre el vapor trató de llegar al puerto en La Habana para intentar esquivar el huracán pero al mediodida, cuando llegó, no pudo entrar en el puerto porque estaba cerrado debido al huracán por lo que el capitán del Valbanera puso rumbo a alta mar para intentar capear el temporal. 

Los vigías del Castillo del Morro, a la entrada del canal que conduce hasta el puerto, distinguieron en medio del viento huracanado, las luces de barco que pedía ayuda por el sistema morse. 

El capitán del Valbanera indicó que intentaría capear el temporal en alta mar hasta que amainara y tras este corto mensaje no volvió a haber noticias del barco. 

Se presupone que entre la noche del 9 al 10 de Septiembre la nave naufragaría a causa de la fuerte tormenta. Perecieron ahogadas 488 personas entre tripulantes y pasajeros, en su mayoría emigrantes canarios. Por lo visto el 80 % del pasaje que viajaba en el Valbanera eran canarios por lo tanto unos 390 emigrantes isleños.


Parece probable que el Valbanera naufragase sobre las 23:00 horas del día 9 posiblemente se quedó sin gobierno por avería en el motor y el timón y la fuerza huracanada del viento y del mar lo arrojaron sobre un bajo arenoso en Half Moon Shoal (Bajos de la Media Luna).






Al embarrancar volcó sobre el costado de estribor y fue cubierto por las grandes olas de la tormenta. Con anterioridad probablemente había perdido la antena de la telegrafía por lo que no pudo emitir ninguna señal de socorro. 

No hubo supervivientes, ni testigos ni se hizo ninguna investigación oficial. Cuando los pasajeros desembarcados en Santiago supieron la triste noticia, se apresuraron a escribir a sus familias en Canarias y españa para comunicarles que se encontraban a salvo. 

Las informaciones sobre el naufragio del Valbanera llegaban con cuentagotas desde Cuba y Estados Unidos y hasta eran contradictorias. Se sabía que muchos pasajeros habían desembarcado en Santiago pero las autoridades se negaban de manera incomprensible a facilitar la lista de pasajeros desembarcados en esa ciudad. Tal vez por descontrol y exceso de pasaje y para ocultar una posible sanción judicial. 



La angustia de los familiares se prolongó durante meses. Algunos de los pasajeros declararon posteriormente que desde su salida de La Palma, el Valbanera presentaba una pronunciada escora a estribor debido a la pérdida de un ancla en el puerto de la isla, que se mantuvo incluso al abandonar Santiago rumbo a la tragedia.

Las leyendas que fueron surgiendo sobre el Valbanera son muchas. En los Estados Unidos el Valbanera es conocido como el Pecio de las Putas, ya que entre pescadores de Key West (Cayo Hueso) se dice que al vapor no se le permitió entrar en La Habana porque a bordo viajaba un amplio grupo de prostitutas. También se conoce al Valbanera como “el Titanic Canario”. 

Algo curioso es que no cuadran las fechas pues si el Valbanera naufragó sobre las 23:00 horas del día 9 ¿cómo es que el día 12 de septiembre, a las 13,15, la estación de Key West captó su señal de socorro?. 



Según quedó plasmado en el diario de navegación del cazasubmarinos norteamericano US SC 203, los registros de radio indican que a las 13,15 AM del día 12 el Valbanera telegrafió y preguntó si había algo para él pero no hubo respuesta. ¿A que es debida ésta incongruencia en los datos?. 

Y lo que es más sorprendente ¿por qué la llamada del Valbanera no reflejó ninguna señal de auxilio del buque?. Barcos de Cuba y Estados Unidos emprendieron el 16 de septiembre una primera batida, sin encontrar nada. 





Curiosamente, el 19 de septiembre serían encontrados los primeros restos del naufragio. Las inspecciones de los cazasubmarinos sólo lograron descubrir una cabeza, de los casi quinientos pasajeros que se calculan viajaban en el barco. “Los pescantes indican que no se hizo ningún esfuerzo para arriar los botes salvavidas”, señalaba el diario del cazasubmarino de la Marina de los Estados Unidos US SC 203. 

Ni en esta ni en la inspección efectuada dos días más tarde se encontraron cadáveres ni indicios que hicieran suponer que intentaran salvarse tirándose al mar siendo devorado por los tiburones. 





En la actualidad, dichos restos aún son visibles cuando baja la marea en el extremo oriental de los Cayos de la Florida. De la superficie del agua sólo asomaban los pescantes de babor de la toldilla de popa y el mástil de popa.





El 16 de Julio de 1919, la prensa española se hizo eco de la muerte de varios emigrantes a bordo del Valbanera.






Esta historia fue uno más de los capítulos negros de la historia de la emigración canaria a America.

El Valbanera supuso una de las mayores catástrofes de la marina mercante del pasado siglo y que el colonialismo español mantiene en el más absoluto de los olvidos tal vez por aquello de que “Un pueblo sin pasado y sin memoria es un pueblo sin futuro”. 



jueves, 5 de mayo de 2016

La Cueva Pintada y el carbono 14

Interesante artículo publicado el Jueves 05 de Mayo de 2014 en el diario Canarias-7

EL CARBONO 14 REVELA QUE LA CUEVA PINTADA FUE UTILIZADA ENTRE LOS SIGLOS XI y XIII



La Cueva Pintada de Gáldar, en la capital prehispánica de Gran Canaria, fue utilizada entre los siglos XI y XIII, según han revelado las primeras pruebas de carbono 14 que se han podido realizar sobre sus murales y que confirman que la cámara es previa a la conquista de la isla. Se supone que en ese intervalo fue decorada.

La Cueva Pintada está considerada como un yacimiento único en la historia de Canarias anterior a la llegada de la Corona de Castilla, no solo por el amplio yacimiento que la rodea, sino también porque no se conserva ningún otro testimonio de la pintura de las sociedades aborígenes de la entidad del que presenta esta cueva.

Aunque fue descubierta a finales del siglo XIX, hasta la fecha no se habían podido datar los símbolos geométricos que decoran las paredes de esta cavidad volcánica, porque las pinturas empleadas por sus autores fueron fabricadas con materiales inorgánicos, sin trazas de carbón. Por eso, solían inscribirse genéricamente en el amplio periodo de ocupación del yacimiento arqueológico circundante, que abarca prácticamente un milenio (desde el siglo VI hasta el XVI).

El coordinador general de Cultura del Cabildo de Gran Canaria, Larry Álvarez, y el director conservador de la cueva, José Ignacio Sáenz, han presentado este miércoles los resultados de la primera datación directa que se consigue tomar en las pinturas, gracias a la presencia de restos vegetales en el mortero que recubre la pared.

Sáenz ha explicado a Efe que los análisis realizados por laboratorios del CSIC y del Centro Nacional de Investigación Científica de Francia han encontrado en una muestra de mortero restos de carbón de una planta de las familias de las lauráceas cuyo origen se data entre los años 1049 y 1257 después de Cristo.

También se han hallado fragmentos de pino que se remontan a los años 601 a 994, pero los investigadores prefieren quedarse con la datación de las lauráceas, porque estas son unas especies mucho menos longevas y permiten una datación más cercana la realidad.

Sáenz ha subrayado la importancia de estas fechas, porque definitivamente llevan las pinturas al periodo de máximo desarrollo de la sociedad canaria previa a la conquista de las islas.

Además, ha recordado que la Cueva Pintada probablemente cumplía la función de acoger grandes actos sociales de los guanartemes de Agáldar, los reyes de los antiguos grancanarios.

"Seguramente tuvo una función mixta, ya que la política y la religión en aquellas sociedades estaban muy mezcladas. El propio guanarteme también podía ser un jefe religioso", ha señalado el director de la Cueva Pintada de Gáldar, museo que el año pasado recibió el premio a la protección del patrimonio Hispania Nostra.

Por ello, los investigadores de este yacimiento presumen que esta cámara pintada acogió las reuniones de los poderes de la sociedad aborigen y muchos de sus actos religiosos más importantes.

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lunes, 2 de mayo de 2016

Secundino Delgado


Cartel de la calle San Lucas, Santa Cruz de Tenerife


El 5 de Octubre 1867 nacía en la calle San Lucas de Santa Cruz de Tenerife, Secundino Delgado Rodríguez. Años más tarde a dicha calle se la conocería popularmente como "calle de la masonería" debido a la creación, en 1895, del Templo Masónico.



Centro Masónico, Santa Cruz de Tenerife

Secundino fue bautizado en la parroquia de la Concepción el 13 de octubre de ese mismo año. En el bautizo estuvieron presentes, aparte de su padres y hermanos, sus abuelos paternos Dámaso Delgado y Ascensión del Castillo que eran laguneros. También sus abuelos maternos, Pedro Rodríguez y Cipriana Hernández, originarios de Adeje. Y su madrina fue su propia hermana Altagracia Delgado. Lamentablemente no existe ningún tipo de placa en la parroquia que indique tal bautizo salvo en los libros oficiales.



Iglesia de la Concepción. Santa Cruz de Tenerife, 1900 


Hijo de una familia modesta su padre, herrero de profesión, se llamaba Secundino Delgado del Castillo y era natural de Aguere y su madre María Rodríguez Hernández era natural de Adeje. El hogar de Secundino, aunque humilde, estaba lleno de vida pues aparte de él tenía siete hermanos más (cuatro varones y tres hembras).

Secundino Delgado nunca pensaría que su vida dejaría honda huella en Cuba, España, Venezuela, EE.UU y Canarias. Veamos los motivos.


Imagen retrato de Secundino Delgado

Secundino vivió hasta su muerte según sus convicciones anarquistas, independentistas y nacionalistas y por ellas luchó, fue perseguido y cumplió condena en la cárcel Modelo de Madrid, España. También fue admirado y sirvió de inspiración para muchas personas sentando las bases para varios movimientos políticos que hoy en día siguen en pie en Canarias. Fue el Padre del Nacionalismo Canario.

Su juventud transcurrió a caballo entre dos siglos, el XIX y el XX y vivió una etapa histórica de muchos cambios a nivel mundial. Por esa época la gran mayoría de población isleña era analfabeta. En Tenerife comenzaban a surgir las primeras organizaciones obreras y asociaciones de trabajadores pero que no eran como se las conoce hoy en día pues tenían una influencia y moral muy cristiana. Sus dirigentes y miembros, en lugar de obreros solían ser comerciantes católicos y pequeños caciques y colonos que colaboraban y participaban en dichas asociaciones como simple acto de caridad y no como una auténtica lucha de clase.

A principios de 1880 se produce en Canarias la crisis de la cochinilla al bajar la demanda de este tipo de tintes provocó que una gran parte de la población canaria se viese obligada a emigrar a Cuba y Venezuela. 

Canarios 1880

En diciembre de 1883 moría su padre, con apenas 51 años, a consecuencia de una neumonía. A partir de su fallecimiento vendrían años de penuria a su familia pues su padre era el único sustento para sacarlos a todos adelante.

En 1885, tras pasar por momentos de mucha desesperación económica por no encontrar medios de ingresos suficientes para mantener a su madre y hermanos Secundino Delgado, con apenas 14 años, decide emigrar a Cuba.



Barco cargado de Canarios y Españoles rumbo a Cuba


Como él mismo escribiría años más tarde "... salí de Tenerife a los catorce años, en una barca velera, que después se perdió en las costas de Nueva York y que mandaba el capitán Savoié. Desde allí arribé a Cuba, donde viví un año en La Habana en muy buena armonía con los cubanos, cuyo carácter contrastaba con el pretencioso de los españoles”.




Puerto de la Habana

La Habana de 1880 era una ciudad colonial que brillaba con luz propia, una ciudad que cuando despertaba de la siesta, saltaba a la calle con fuerza, alegría y vida al igual que los fuegos artificiales en una silenciosa noche de verano. La Habana era una ciudad en continuo crecimiento en la que cientos de personas paseaban por las calles unos de compras otros buscando trabajo y otros simplemente disfrutando de sus frescos atardeceres.  


Calle de la Habana

Gentes venidas de todas partes de España y Canarias llenaban las tranquilas calles asfaltadas solo con una suave y aterciopelada arena de playa dejando paso a algún que otro carruaje que al avanzar marcaban, sobre la misma, las huellas de sus enormes ruedas creando multiples dibujos en todas direcciones. La música afro-caribeña sonaba en las esquinas envolviéndo y embriagándolo todo. Y el blanco de los ropajes, para combatir el intenso calor del mediodía, contrastaba con el negro de piel de muchos africanos llevados en la época de la esclavitud. Razas blancas y negras, campesinos, militares, comerciantes, ladronzuelos... todos convivían en una Cuba que parecía más un pequeño continente que una isla. Luz, vida alegría... todo entremezclado con el olor a mar y a ron embriagaba al turista nada más pisar tierra en el puerto de La Habana.

  
Calle de la Habana

Pero no todo era alegría. Cuba seguía siendo una colonia española y sus campesinos luchaban en los montes y campos por su independencia. La tribu Mambí era la más belicosa y la que más quebraderos de cabeza daban al ejército español. El gran vecino yanki codiciaba quedarse con ese territorio pues lo consideraba suyo y se habían fijado el objetivo de expulsar de él a España pero tampoco les interesaba una guerra abierta con ningún país Europeo por lo que preferían apoyar a los alzados en su lucha por la independencia
 
 

El Capitan General de Cuba, Valeriano Weyler, era un militar de los llamados "de la vieja escuela" e imponía sus propias leyes para luchar contra cualquier tipo de sublevación y para ello no le importaba someter a sangre y fuego a todos los civiles aunque fuesen niños inocentes. Famosos fueron sus crueles campos de reconcentración creados 40 años antes que los creados por los Nazis de la Alemania Hitleriana.  Con esos campos pretendía controlar a los campesinos cubanos para que no suministrasen alimentos ni armas a los rebeldes encerrándolos hacinados en pabellones de madera de donde no podían huir pues alambradas con púas lo evitaban. La consecuencia fue que los terrenos cultivables se abandonaron y llegó la penuria a la isla al no haber alimentos.

 Resultados de la Reconcentración Weyler

Días más tarde de tomar tierra, Secundino palpó el miedo en la población cubana y ni lo dudó un segundo. Contactó con miembros del movimiento de liberación, grupos Mambís de La Habana.  Aunque no participó en actos violentos ni de sangre, sí comenzó a colaborar en una imprenta y redactando artículos a favor de la lucha por la independencia.

Valeriano Weyler
Los yankis, que llevaban tiempo tanteando la posibilidad de un ataque más directo contra las tropas españolas, colocaron una bomba cerca de la capitanía general española de la Habana. Cuando hizo explosión comentaron los diarios de la época que "...Weyler estaba en el retrete y salió salpicado de mierda". Pero las sospechas por parte del Capitán General de Cuba, Valeriano Weyler, recayeron erróneamente sobre Secundino Delgado.

Puesta en busca y captura su cabeza por Weyler, Secundino decide huir de la isla y establecerse en los Estados Unidos (concretamente en Tampa, Florida). Allí trabajará en una fábrica de tabacos y participará en la creación y redacción del periódico obrero "El Esclavo", semanario de ideología anarquista que defendía la independencia de Cuba y cuyo primer número fue publicado el 9 de Junio de 1894. Ese nombre lo dio por el sentimiento de esclavitud que sintió al ver a cientos y cientos de personas trabajando en silencio y con la cabeza gacha sobre la mesa de trabajo.

Las lecturas en las fábricas, para atenuar el duro trabajo.



A la edad de 24 se casa con la ciudadana americana Mary Triff con la que tendría dos hijos, Darwin y Lilia.

En 1895 Secundino participará activamente en la huelga de tabaqueros de Tampa, siendo considerado uno de los cabecillas del conflicto, razón por la cual será detenido junto a otros activistas.

Una vez en libertad se traslada a Cayo Hueso y desde allí decide regresar a La Habana. Sabia que el General Weyler había sido destinado a España y por ese motivo se atrevió a volver. En la capital cubana trabajará durante varios meses como herrero en una empresa de transportes continuando también su actividad política (razón por la cual será despedido). Desde España Weyler, enterado de su presencia en la isla, da orden a las autoridades militares de que apresen a Secundino, acusandolo de la elaboración y colocación del explosivo utilizado en el atentado contra la Capitanía General de La Habana. Una falsa acusación pues nunca lo pudo demostrar. Weyler se obsesionó con Secundino y no pararía hasta verlo preso.

Intentando huir de la persecusión a la que fue sometido por las autoridades españolas en Cuba, decide, en 1896, regresar a Canarias, residiendo unos meses en Guimar, Tenerife, exactamente en la calle La Laguna número 38 propiedad de su madre.


 calle La Laguna número 38  en la actualidad


Pero allí recibió aviso de que el carnicero Weyler, que olfateaba todos sus pasos y que ahora era ministro de la guerra, había descubierto su llegada a la isla y pretendía detenerlo nuevamente por lo que se vio obligado a volver a emigrar para salvar nuevamente su vida, esta vez en dirección a Caracas, Venezuela. 

En el viaje hacia Venezuela, decide dedicar plenamente su lucha hacia la independencia de Canarias, aplicando la idea de “liberación de las naciones oprimidas”.

En 1897, ya viviendo en Caracas, Secundino  contacta con la colonia canaria que allí residía, con objeto de organizar un movimiento independentista canario y difundir sus ideas de liberación. Para ello contacta con José Esteban Guerra Zerpa, que había trabajado en el periódico "El Time" y quien también fue fundador de "el Diario de Avisos". Esteban procedía de la pequeña burguesía republicana de La Palma.


José Esteban Guerra Zerpa

Es entonces cuando surge nuevamente la necesidad, como en Tampa, de crear una revista y así nacerá la revista "el Guanche", con una marcada ideología independentista, con Secundino como director-redactor y José Esteban Guerra Zerpa como Redactor Administrador. La revista tendrá como lema “sólo por las Canarias y para los canarios”.

El 18 de noviembre de 1897, en Caracas, saldría el número 1 con una periodicidad quincenal. Como él mismo escribiría "... en Venezuela traté de organizar una expedición revolucionaria, pero no lo logré". Ese primer número, de 8 páginas, estaba compuesto por 5 artículos.




La revista el Guanche hace continuos llamamientos a los canarios a no participar en el ejército español. El Guanche no tuvo una difusión muy amplia, sin embargo causará una cierta preocupación en Venezuela, siendo encarcelado por las propias autoridades del pais tras la protesta del embajador español. El Guanche seguirá sin embargo publicando algunos números más, con la dirección ahora de José Estaban Guerra Zerpa. Weyler estaba detrás de las presiones.

En uno de los artículos de dicha revista escribiría... "Tu emancipación y el mejoramiento de tu patria no lo esperes de esos sabios de librea que asisten a las Cortes para hacer la venia al amo. Es el mismo pueblo el que debe moverse”.

En 1898 El gobierno venezolano expulsó a Secundino del país aplicando la ley que prohibía a cualquier extranjero el participar en actividades políticas. Antes de poner rumbo a Canarias, decidió pasar antes por la Habana y nacionalizarse ciudadano Cubano para evitar posibles represalias por parte del gobierno español. Cuba ya era era libre del yugo español, pero había caído en el yugo americano.   Así, regresaría nuevamente a Canarias con su nueva nacionalidad.

Mientras todo esto ocurría, en Canarias entrábamos en el siglo XX. 1900 traería muchos cambios en nuestra tierra. Crecería el movimiento portuario especialmente en las dos capitales. Comienza a introducirse el plátano y el tomate como nuevos cultivos y comienzan a surgir auténticos movimientos obreros. Se crearía la Asociación Obrera de Canarias, y su órgano de expresión, el periódico "El Obrero". José Cabrera Díaz será el presidente de dicha asociación, en la que también participará Secundino Delgado. 



Desde la Asociación Obrera de Canarias, Secundino y otras personas crearán un partido político para presentarse a las elecciones. Así surge el primer partido de tipo obrero de Canarias: el Partido Popular Autonomista (PPA).

En "El Diario de Las Palmas", en su edición del día 28 de agosto de 1901 se podía leer: "El periódico "El Obrero" de Santa Cruz, aboga, y ya ha empezado a hacer campaña en tal sentido nombrándose una comisión que redacte las bases, por la constitución en aquella Capital de un partido autonomista, y pide que la Provincia de Canarias tenga cuerpos legislativos particulares y ejecutivos, con un gobernador general a quien auxilie el Consejo ejecutivo o gabinete, apoyado por la mayoría de la Asamblea”.

También, en el periódico "La Patria" de Las Palmas de Gran Canaria, en su edición de 30 de septiembre de mismo año, apuntaba: " El Obrero de Santa Cruz ha iniciado una campaña para la fundación de un partido autonomista canario. También aboga porque se creen en esta provincia cuerpos legislativos y ejecutivos y un gobernador general: O lo que es lo mismo, según entendemos nosotros: por la autonomía completa de Canarias. Lo que no sabemos es si con el protectorado de España”.

El PPA se declaraba autonomista negando en varias ocasiones que fuese una organización que defendiese la independencia de Canarias. Miembros del partido, como Jesús de Felipe Redondo, llegan a negar el carácter nacionalista del PPA, si bien admitía que en él habían algunos nacionalistas como Secundino Delgado.

Ese mismo año de 1901, el PPA se presenta a las elecciones municipales pero no logra los resultados esperados obteniendo un solo concejal en el Ayuntamiento de Santa Cruz de Tenerife. Tras el fracaso electoral, la Asociación Obrera de Canarias se desvinculará totalmente del Partido Popular Autonomista.



Secundino Delgado, se ve por ello privado del órgano de expresión de la Asociación, "El Obrero" así que decide fundar el periódico ¡Vacaguaré!, el cual tendrá una tirada muy corta debido a la persecución por parte de los militares. Los redactores de este nuevo periódico eran Secundino Delgado y Manuel Déniz, con algunas colaboraciones de José Cabrera Díaz.

En sus escritos publicados en ¡Vacaguaré!, Secundino procurará ocultar su desilusión por la ingratitud mostrada por su pueblo. Sus escritos, cada vez más duros, cambian de estilo y hace incapié en la repulsión al "peninsular", ya que éste representa el colonizador que somete a la nación canaria y ensalza la figura del guanche habitante de las islas a la llegada de los castellanos en el siglo XIV. El "guanchismo" se va a convertir en elemento identificador del concepto "nación canaria”.

El 31 de marzo 1902 el capitán general de Canarias, Adolfo Rodríguez, remitió al ministro de la guerra, Sagasta, un telegrama cifrado en el que le contaba de la aparición, el 23 de ese mes, del primer número del periódico "... de intencionado título en sentido autonomista y algún rasgo separatista, siendo alma Secundino Delgado Rodríguez…".

En la mañana del 2 de marzo de 1902 Secundino Delgado es detenido con el cargo de "terrorista" siendo culpado de haber puesto la bomba en el edificio de la Capitanía General de La Habana en 1986 y por haber editado el periódico ¡VACAGUARÉ!. Fue acusado por el Ministro de la Guerra,  aunque Weyler ya no era ministro sí tuvo mucho que ver en su detención. Sin ser sometido a ningún tipo de juicio ni sentencia, es trasladado a la Cárcel Modelo de Madrid. La detención se produjo, por una pareja de la guardia civil, estando con su familia en su casa de Arafo.


Casa de Secundino Delgado, Arafo


En la noche de ese mismo día 2 fue llevado a bordo de la embarcación "Millan Carrasco", atracada en el puerto de Santa Cruz de Tenerife, para ser trasladado preso a Madrid desde donde había sido reclamado por la Capitanía General de Castilla La Nueva.

Tras trece días de navegación es ingresado en la prisión de Cádiz y luego encarcelado y trasladado a la prisión Modelo.

Ya en prisión será visitado por el anarquista Fermín Salvochea y por el canario Nicolás Estévanez. Este último hará lo indecible políticamente para que su caso fuese revisado y puesto en libertad.

Secundino narraría la impresión que le causó la primera vez que lo vio " ... Ahí viene el hombre más grande de Canarias. Y si no es canario tiene que haber mamado sangre canaria ... Estévanez, tiene la arrogancia de los de antaño.. Los canarios de hoy somos tan pequeños”.

Tras ese encuentro entre Secundino y Nicolás se crearían unos lazos de amistad muy fuertes.

Nicolás Estévanez le da ánimos y le dice que luchará para ponerlo en libertad. Curiosamente el director de la prisión era Millán Astray.



Nicolás Estévanez


Esos años de injusta cárcel fueron muy terribles para Secundino pues allí se entera del fallecimiento de su madre. Casi dos años después de su encierro sería puesto en libertad sin cargo alguno.

Regresará a Canarias enfermo de una tisis o tuberculosis pulmonar contraída por las humedades de la prisión y para olvidar tanto dolor decide viajar nuevamente al continente americano. En la Habana coincidirá con Nicolás Estévanez y en Yucatán, Mexico, publicará el libro “¡Vacaguaré! (Vía-Crucis)”. En su libro relata 
los años que estuvo en prisión. Curiosamente será la primera vez que utilice un seudónimo para ocultar su auténtico nombre. Firmará con el de Antonio Rodríguez López, nombre que tomó prestado del poeta palmero que había publicado el relato “Vacaguaré” con la historia de Tanausú y la princesa Acerina.
 
Algunos fragmentos del libro:

"Con aviesa intención llamaronme filibustero, separatista, revolucionario. Tales epítetos bien merecen que dé las gracias”.

"Sí, soy un independiente. En mi temperamento no cabe la lógica de la dominación. Que un hombre imponga su voluntad a otro hombre; que un pueblo más o menos grande obligue y someta a otro que reside a larga distancia, a acatar leyes y costumbres que le son extrañas”.

"Todo para y por la libertad de los pueblos y los hombres”.

En 1910 vuelve a Tenerife y ve morir a su hijo Darwin y posteriormente su hija Lilia, a los cuales contagió su neumonía.

El 4 de Mayo de 1912, con solo 41 años de edad, moría Secundino Delgado a causa de su enfermedad pulmonar en la Calle Progreso, del barrio Duggi, de la capital tinerfeña.

Durante años se intentó borrar su recuerdo y se persiguió su figura y su obra. El colonialismo español hizo lo posible por no divulgar su historia ni su vida y un ejemplo claro de ello es que aún hoy en día sigue sin ser conocido por la gran mayoría de los canarios. Ni en los colegios se habla sobre Secundino Delgado.

En 1980, en plena democracia, se secuestró por parte de las autoridades civiles una da las primeras obras dedicada a relatar la vida y obra de este nacionalista canario  "Apuntes para una biografía del padre de la nacionalidad canaria". Editorial Benchomo. Canarias. 1980 cuyo autor fue , Manuel Suárez Rosales. Pero tras varias horas de llamadas telefónicas y presiones el libro por fín pudo ver la luz.






Antonio Cubillo, el Padre de la Patria Canaria, escribió de él:

"... el esfuerzo realizado por Secundino Delgado y seguido después por otros sirvió para que el Gobierno español concediera la Ley de Cabildos a Canarias y la Ley del Puerto Franco... Fue el primer precursor que habló de libertad e independencia de Canarias”.



Secundino Delgado actualmente es considerado el padre del nacionalismo canario.

Acabo recuperando una frase de Secundino dicha hace más de cien años:

"El grito está lanzado: Vivan las Canarias libres".